-¿Cuál considera su mayor logro como presidente de la Junta Nacional de Bomberos?
-La autonomía. A la junta nadie la puede fiscalizar. Impuestos Internos no puede meterse con la junta, sólo la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), y hasta ahí nomás. La Contraloría una vez me investigó y después de seis meses determinó que no había ninguna irregularidad. Me junté en varias ocasiones con el contralor y al final la única recomendación fue que en vez de tener una sola cuenta, abriéramos 12 cuentas para los 12 ítems principales de gastos. Yo les dije: perdonen, señores, pero con el monto de dinero que manejamos ya es un caos tener una sola cuenta. Y seguimos funcionando igual. Si bien bomberos recibe dineros públicos, es entidad privada, y por esta razón, a menos que les quiten la personalidad jurídica, ni siquiera el SII puede fiscalizarlos. Creo que Bomberos va a terminar siendo un cuerpo remunerado. Ya no pueden seguir siendo corporaciones de derecho privado. Si usted supiera lo que tienen en propiedades. La JNBC hoy maneja mucha plata, y si tú no sabes cómo manejar ese dinero, puedes hacerles mucho daño a los cuerpos de Bomberos.
-¿Esta es la primera demanda contra la JNBC?
-La JNBC tiene tres demandas. Una es la que concierne a la licitación de los carros bomba. Otra, también muy reciente, es de una corredora de seguros por irregularidades en la licitación pública del plan de seguros para el siguiente bienio de los cuerpos de bomberos. Allí hay una historia anexa que le costó la salida al gerente de seguros de la JNBC: Alberto Lhey. Hay acusaciones de que fue una licitación dirigida para que se la llevara una determinada corredora de amigos del presidente. Porque Miguel Reyes tenía una oficina de seguros en Concepción. La tercera demanda es administrativa, por una compra de equipos de respiración asistida que no son compatibles con los que ya teníamos. Culparon a dos jóvenes y terminaron echándolos. Pero la culpa no es de ellos. La aprobación de una licitación es responsabilidad del directorio. Si debían echar a alguien era al tesorero: José Matute. Y más aún ya que también se descubrió que era contador de una de las empresas proveedoras de material mayor: la empresa Normandí, de Michel Durand. Usted sabe, en todas partes se cuecen habas...
- ¿Por qué le siguió comprando carros bomba a Camiva y no se abrió a otros proveedores?
-Mire, los Durand (representantes de Camiva) ya tenían plata, pero con esto se hicieron millonarios. ¿Sabe usted que hasta un zoológico particular tienen en La Dehesa? Michel es un buen hombre, muy emotivo, muy inteligente… Y digo emotivo porque cuando en el terremoto del ’85 se cayó el cuartel en Melipilla, Michel padre les regaló US$ 10 mil. Y de su bolsillo. Es tan inteligente que en el centro de La Dehesa hizo una laguna para patos que hoy sin exagerar debe costar US$ 10 millones si vendiera el terreno para construcción. Y le digo que es inteligente porque consiguió una clasificación de protector de la naturaleza y de los animales y con eso no paga impuestos. Lo mismo con su fundo en Villarrica: mil hectáreas, con una iglesia propia al interior siendo que él no es creyente, y también se las arregló para ser declarado como protector de naturaleza y patrimonio, con lo que está exento de impuesto territorial. Para que vea lo inteligente que ha sido.
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